domingo, 30 de enero de 2011

Cólera

El cólera es una infección intestinal aguda, grave, que se caracteriza por la aparición de evacuaciones diarreicas abundantes, con vómito y deshidratación que puede llevar al paciente a acidosis y colapso circulatorio en el término de 24 horas y en los casos no tratados puede ocasionar la muerte. Son comunes los casos leves en los cuales unicamente se presenta diarrea y esto es lo característico en los niños.



SÍNTOMAS


Los primeros síntomas de la enfermedad por Vibrio cholerae se presentan 2 a 5 días después de la infección y están dados por la acción de la toxina colérica que se fija a nivel de la membrana de la célula intestinal ocasionando vómito, evacuaciones líquidas muy abundantes con restos de mucosa intestinal "agua de arroz" y borborismos con dolor abdominal. La pérdida de agua por heces puede alcanzar cantidades como 15 a 24 litros por día, lo que ocasiona una deshidratación tan severa que puede matar al enfermo por choque hipovolémico y desequilibrio electrolítico y ácido base.
Las evacuaciones prácticamente no tienen proteínas, las concentraciones de sodio son iguales a las del plasma; sin embargo, las concentraciones de potasio y bicarbonato son cinco veces mayores que las del plasma, de ahí que los pacientes con frecuencia desarrollen acidosis metabólica e hipocalemia. La mortalidad en casos hospitalizados y tratados adecuadamente a base de líquidos, electrolitos y glucosa es menor al 1%; sin embargo, en aquellos casos que no reciben una atención oportuna y adecuada, este porcentaje puede llegar hasta 60% sobre todo en niños menores de 5 años con desnutrición.

PREVENCIÓN


El cólera se transmite por contaminación del agua y alimentos y raramente por contacto con personas infectadas o enfermas a menos que no se cuente con las medidas básicas de higiene como es el lavado de manos después de evacuar y antes de comer. Medidas sanitarias como es el control y almacenaje de agua y alimentos bajo condiciones de higiene son más que suficientes para evitar la aparición de estos brotes epidémicos así como proporcionar la información necesaria a la población sobre formas de transmisión y medidas de aseo que eviten el contagio.
Las excretas de portadores y enfermos deberán manejarse adecuadamente para evitar mayor diseminación del microorganismo. Para aquellas personas que entrarán en contacto con portadores de Vibrio cholerae algunos investigadores sugieren la toma de 1g de tetraciclina cada 24 horas durante cinco días. La utilización de la vacuna con vibrios muertos da una protección parcial y limitada situación que ha condicionado su ineficiencia para limitar los brotes epidémicos de un país a otro. (Fuente: Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica).



Doce consideraciones de la Organización Mundial de la Salud:

1
El cólera se transmite por aguas o alimentos contaminados.

2 Si no se trata, el cólera puede producir rápidamente deshidratación grave y muerte.

3 Una vez confirmada la transmisión, son necesarias pruebas de laboratorio.

4 Las pruebas diagnósticas rápidas pueden facilitar la detección de los primeros casos y la alerta temprana.

5 El agua salubre y saneamiento adecuado de los alimentos son fundamentales.

6 Las comunidades deben adoptar comportamientos preventivos .

7 Se deben tratar los casos adecuadamente y a tiempo.

8 Es necesario la formación sobre el tratamiento de los casos y cómo evitar las infecciones.

9 Es urgente mejorar el acceso al agua, a un saneamiento eficaz y a la gestión adecuada de los desechos.

10 Es necesario mejorar la higiene alimentaria.

11 La imposición de restricciones a los viajes y al comercio ha de ser una necesidad según el número de infectados.

12 Los países tienen derecho a confiscar alimentos perecederos no procesados que lleven consigo los viajeros al cruzar una frontera

jueves, 27 de enero de 2011

El Insomnio

Es uno de los trastornos del sueño más comunes.
Aunque el insomnio únicamente suele concebirse como la dificultad para iniciar el sueño, lo cierto es que la dificultad para dormir puede tomar varias formas:
  • dificultad para conciliar el sueño al acostarse (insomnio inicial, el más común de los tres)
  • despertares frecuentes durante la noche (insomnio intermedio)
  • despertares muy temprano por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal)
Esto impide la recuperación que el cuerpo necesita durante el descanso nocturno, pudiendo ocasionar somnolencia diurna, baja concentración e incapacidad para sentirse activo durante el día.
Varios son los determinantes de este trastorno de sueño. Factores como el estrés, la elevada activación del organismo o la depresión son relevantes. En la actualidad, es frecuente la prescripción de fármacos para el tratamiento a corto plazo del insomnio. Sin embargo, el tratamiento farmacológico no constituye una solución adecuada a mediano y largo plazo, y es preferible evaluar en estos casos el uso de otras técnicas, como la terapia conductual o cognitivo-conductual. Un asunto de primer orden en el abordaje de este trastorno de sueño (el insomnio es en realidad un síntoma, y no una enfermedad) consiste en instruir al paciente acerca de los principios de la llamada profilaxis o higiene del sueño.
Prevención
Algunas de las pautas profilácticas más conocidas son las siguientes, sobre todo para quienes tienen predisposición a las dificultades para conciliar el sueño:
  • La cafeína es un estimulante del sistema nervioso y se debe interrumpir su consumo 4-6 horas antes de acostarse (dentro de ese lapso sigue habiendo, en la sangre, trazas de esta sustancia que, al menos en algunas personas aparentemente más susceptibles, siguen provocando insomnio, ansiedad, intranquilidad, nerviosismo). Además, aunque no provoca adicción (dependencia física en el organismo), sí puede provocar una dependencia psicológica.
  • La nicotina también es un estimulante del sistema nervioso (y no, como suele creer quien fuma consuetudinariamente, un tranquilizante) y debe evitarse cerca de la hora de acostarse y en los despertares nocturnos. Además, provoca adicción (dependencia física).
  • El alcohol es un depresor del sistema nervioso; si bien puede facilitar el inicio del sueño, provoca despertares a lo largo de la noche. Además, provoca adicción (dependencia física).
  • Una comida ligera puede inducir al sueño, pero una comida copiosa en un momento demasiado cercano al sueño puede hacer que éste sea menos profundo, si bien es cierto que no es recomendable irse con hambre a la cama. En otras palabras, hay que tener una comida ligera.
  • No hacer ejercicio vigoroso en las 3-4 horas previas a la hora de acostarse, pues el sistema nervioso se activaría y la sensación de somnolencia se perdería; el ejercicio regular por las tardes puede hacer que el sueño sea más profundo; sin embargo, el ejercicio matinal tiene poco o ningún efecto sobre el sueño de esa noche.
  • Minimizar el ruido, la luz y las temperaturas extremas (no más de 24 °C ni menos de 12 °C) durante el periodo de sueño, utilizando tapones para los oídos, ruidos tenues de fondo como un ventilador, persianas en las ventanas, mantas eléctricas o aire acondicionado.
  • Tratar de acostarse y despertarse más o menos a la misma hora todos los días. Se ha demostrado que cambios constantes en los horarios de sueño aumentan la probabilidad de que en algunas personas se generen dificultades graves y crónicas para dormir.
  • Hacer lo posible por no estar al pendiente de la hora, del paso del tiempo. Cambiar, si es posible, el tipo de reloj (no utilizar, por ejemplo, despertadores cuyas manecillas brillen en la oscuridad o produzcan sonidos a cada segundo, como el típico tic-tac, o incluso voltear el reloj de tal modo que no resulte visible desde la cama).
  • Evitar en la medida de lo posible la proliferación de insectos tales como chinches o mosquitos. No sólo perturban el sueño con sus picaduras y zumbidos, sino también pueden poner en riesgo la salud ya que son transmisores de enfermedades como el dengue, el paludismo, entre otros.
Tipos de insomnio
Existen diversas clasificaciones del insomnio, según la duración del trastorno, según la gravedad con la que se presente y según el horario en el que se presente:
  • Según su duración, se puede distinguir entre el insomnio transitorio o agudo (dura menos de 4 semanas), el insomnio a corto plazo o subagudo (más de 4 semanas, pero menos de 3-6 meses) y el insomnio a largo plazo o crónico (más de 3-6 meses).
  • En función de su severidad, se distingue entre el insomnio leve o ligero, con el que existe un mínimo deterioro de la calidad de vida; el moderado, que se da cada noche y en el que empiezan a surgir ciertos signos del deterioro de la calidad de vida con síntomas como irritabilidad, ansiedad, fatiga, y el severo o grave, en el que los síntomas se sufren con mayor intensidad y por tanto la calidad de vida se ve algo más afectada.
  • Por los horarios, se hace distinción entre el insomnio inicial o de conciliación (dificultades leves o graves para conciliar el sueño al acostarse), el intermedio o de mantenimiento del sueño (en vez de dormir toda la noche de continuo, la persona se despierta varias veces durante la noche) y el terminal o de final de sueño o de despertar precoz, conocido por los expertos como insomnio matinal (la persona despierta poco o mucho antes de la hora que tenía planeada hacerlo).
Causas del insomnio
El insomnio puede tener orígenes diversos:
  • Situaciones generadoras de estrés temporal o crónico, debido a problemas o preocupaciones laborales, familiares, sexuales, económicas, etc.;
  • Las condiciones físicas del espacio en el que se descansa;
  • Hábitos irregulares del sueño, así como cambios frecuentes de horarios a la hora de irse a dormir o de levantarse;
  • Malos hábitos alimenticios (cenas copiosas, irse a la cama con hambre);
  • Consumo de sustancias excitantes del sistema nervioso (té, café, alcohol, bebidas con cola, tabaco y cualquier otra que provoque dependencia física o por lo menos psicológica);
  • Tras intervenciones quirúrgicas (las patologías orgánicas que vienen acompañadas de dolor suelen ser causantes de dificultades para dormir);
  • Abstinencia del alcohol o de otras sustancias depresoras del sistema nervioso;
  • Efectos secundarios de los medicamentos;
  • Trastorno de estrés post-traumático: después de algún accidente, de un golpe, de un traumatismo o de alguna otra situación estresante (generalmente intensa y repentina)es posible que el individuo tenga dificultades leves o graves para descansar;
  • Congestión nasal;
  • Necesidad de ir al baño
  • Estados de ansiedad excesiva (véase crisis de ansiedad y ataque de ansiedad)
Consecuencias
El descanso es fundamental para el organismo, con una finalidad restauradora: es esencial para la conservación de la energía y la termorregulación, y en general para que podamos ser capaces de tener un grado satisfactorio de vigilancia y atención durante el día. De este modo, la falta o una calidad pobre del mismo puede traer consecuencias tales como:

Diabetes Mellitus

Es una enfermedad crónica (que dura toda la vida) caracterizada por niveles altos de azúcar en la sangre.
Causas
La insulina es una hormona producida por el páncreas para controlar la glucemia. La diabetes puede ser causada por muy poca producción de insulina, resistencia a ésta o ambas.
Para comprender la diabetes, es importante entender primero el proceso normal por medio del cual los alimentos son descompuestos y empleados por el cuerpo como energía. Varias cosas suceden cuando se digiere el alimento:
  • Un azúcar llamado glucosa, que es fuente de energía para el cuerpo, entra en el torrente sanguíneo.
  • Un órgano llamado páncreas produce la insulina, cuyo papel es transportar la glucosa del torrente sanguíneo hasta los músculos, la grasa y las células hepáticas, donde puede utilizarse como energía.
Las personas con diabetes presentan hiperglucemia, debido a que:
  • El páncreas no produce suficiente insulina
  • Los músculos, la grasa y las células hepáticas no responden de manera normal a la insulina
  • Todas las razones anteriores
Hay tres grandes tipos de diabetes:
  • Diabetes tipo 1: Generalmente se diagnostica en la infancia, pero muchos pacientes reciben el diagnóstico cuando tienen más de 20 años. En esta enfermedad, el cuerpo no produce o produce poca insulina y se necesitan inyecciones diarias de esta hormona. La causa exacta se desconoce, pero la genética, los virus y los problemas autoinmunitarios pueden jugar un papel.
  • Diabetes tipo 2: Es de lejos más común que el tipo 1 y corresponde a la mayoría de todos los casos de diabetes. Generalmente se presenta en la edad adulta, aunque se está diagnosticando cada vez más en personas jóvenes. El páncreas no produce suficiente insulina para mantener los niveles de glucemia normales, a menudo, debido a que el cuerpo no responde bien a la insulina. Muchas personas con este tipo de diabetes ni siquiera saben que la tienen a pesar de ser una enfermedad grave. Este tipo se está volviendo más común debido a la creciente obesidad y a la falta de ejercicio.
  • Diabetes gestacional: Consiste en la presencia de altos niveles de glucemia que se presentan en cualquier momento durante el embarazo en una mujer que no tiene diabetes. Las mujeres que padecen este tipo de diabetes están en alto riesgo de padecer diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular posteriormente en la vida.
La diabetes afecta a más de 20 millones de estadounidenses y alrededor de 40 millones tienen prediabetes (diabetes tipo 2 temprana).
Existen muchos factores de riesgo que predisponen a la diabetes tipo 2, como:
  • Edad mayor de 45 años
  • Un progenitor o hermanos con diabetes
  • Diabetes gestacional o parto de un bebé con un peso mayor a 4 kg (9 libras)
  • Cardiopatía
  • Nivel alto de colesterol en la sangre
  • No hacer suficiente ejercicio
  • Obesidad
  • No hacer suficiente ejercicio
  • Poliquistosis ovárica (en mujeres)
  • Deterioro previo de la tolerancia a la glucosa
  • Algunos grupos étnicos (particularmente estadounidenses de raza negra, estadounidenses de pueblos originarios, asiáticos, isleños del pacífico e hispanoamericanos)
Síntomas
Los niveles altos de glucosa pueden causar diversos problemas, como:
  • Visión borrosa
  • Sed excesiva
  • Fatiga
  • Micción frecuente
  • Hambre
  • Pérdida de peso
Sin embargo, debido a que la diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente, algunas personas con niveles altos de glucemia son completamente asintomáticas.
Síntomas de la diabetes tipo 1:
  • Fatiga
  • Aumento de la sed
  • Aumento de la micción
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Pérdida de peso a pesar del aumento del apetito
Los pacientes con diabetes tipo 1 generalmente desarrollan síntomas en un período de tiempo corto y la enfermedad con frecuencia se diagnostica en una sala de urgencias.
Síntomas de la diabetes tipo 2:
  • Visión borrosa
  • Fatiga
  • Aumento del apetito
  • Aumento de la sed
  • Aumento de la micción
Pruebas y exámenes
Se puede utilizar un análisis de orina para buscar glucosa y cetonas producto de la descomposición de las grasas. Sin embargo, una prueba de orina sola no diagnostica diabetes.
Los siguientes exámenes de sangre se utilizan para diagnosticar la diabetes:
  • Glucemia en ayunas: se diagnostica diabetes si el resultado es mayor de 126 mg/dL en dos oportunidades. Los niveles entre 100 y 126 mg/dL se denominan alteración de la glucosa en ayunas o prediabetes. Dichos niveles se consideran factores de riesgo para la diabetes tipo 2 y sus complicaciones.
  • Examen de hemoglobina A1c: este examen se ha usado en el pasado para ayudarles a los pacientes a vigilar qué tan bien están controlando su niveles de glucosa en la sangre. En el 2010, la American Diabetes Association (Asociación Estadounidense para la Diabetes) recomendó que el examen se use como otra opción para diagnosticar la diabetes e identificar la prediabetes. Los niveles indican:
    • Normal: Menos de 5.7%
    • Prediabetes: Entre 5.7% y 6.4%
    • Diabetes: 6.5% o superior
  • Prueba de tolerancia a la glucosa oral: se diagnostica diabetes si el nivel de glucosa es superior a 200 mg/dL luego de 2 horas (esta prueba se usa más para la diabetes tipo 2).
  • Glucemia aleatoria (sin ayunar): se sospecha la existencia de diabetes si los niveles son superiores a 200 mg/dL y están acompañados por los síntomas clásicos de aumento de sed, micción y fatiga. (Esta prueba se debe confirmar con otra de glucemia en ayunas.)
Las personas con diabetes necesitan hacerse revisar el nivel de hemoglobina A1c (HbA1c) cada 3 a 6 meses. La HbA1c es una medida de la glucosa sanguínea promedio durante los 2 a 3 meses anteriores. Ésta es una forma muy útil de determinar qué tan bien está funcionando el tratamiento.
Procure que le revisen sus niveles de colesterol y triglicéridos cada año (trate de alcanzar niveles de LDL-colesterol por debajo de 100 mg/dL).
Tratamiento
Los objetivos inmediatos del tratamiento son tratar la cetoacidosis diabética y los altos niveles de glucemia. Debido a la aparición súbita y gravedad de los síntomas en la diabetes tipo 1, es posible que las personas que acaban de recibir el diagnóstico necesiten permanecer en el hospital.
Los objetivos a largo plazo del tratamiento son:
  • Prolongar la vida
  • Reducir los síntomas
  • Prevenir complicaciones relacionadas con la diabetes, tales como ceguera, insuficiencia renal, cardiopatía y amputación de extremidades.
Estos objetivos se logran a través de:
  • Control de la presión arterial y del colesterol
  • Autocontrol cuidadoso de los niveles de glucemia
  • Educación
  • Ejercicio
  • Cuidado de los pies
  • Planeamiento de las comidas y control del peso
  • Uso de medicamentos e insulina
No existe cura para la diabetes. El tratamiento consiste en medicamentos, dieta y ejercicio para controlar el nivel de azúcar en la sangre y prevenir los síntomas.

miércoles, 26 de enero de 2011

La Cardiopatía

 

Es el nombre referido a cualquier enfermedad del corazón. Las que afectan al miocardio se conocen por miocardiopatías y en términos generales pueden ser congénitas o adquiridas. Las congénitas (coartación de la aorta, tetralogía de Fallot, etc.) son producidas por defectos durante el desarrollo embrionaro y/o fetal.
Unas se tratan quirúrgicamente y algunas se superan definitivamente. Las adquiridas son a menudo consecuencia de otras enfermedades sistémicas o motivadas por alteraciones fisiológicas del corazón. Es la causa principal de muerte entre la especie humana en todo el planeta.
 

Etiología

La causa más común de cardiopatía es un estrechamiento o un bloqueo en las arterias coronarias que suministran la sangre al músculo cardíaco en sí (arteriopatía coronaria). Algunas cardiopatías están presentes al nacer (cardiopatía congénita). Otras causas abarcan:
  • Hipertensión.
  • Funcionamiento anormal de las válvulas cardíacas.
  • Ritmo cardíaco anormal.
  • Debilitamiento de la capacidad de bombeo del corazón causado por infección o toxinas.

Tipologías

Clasificación según la Etiología
Las cardiopatías pueden clasificarse en:
  • Cardiopatías Congénitas (Ejemplo: comunicación interauricular o interventricular, tetralogía de Fallot, etc.)
  • Cardiopatías Adquiridas (Ejemplo: Fiebre Reumática, Enfermedad de Kawawsaki, etc.)
  • Cardiopatía Isquémica (Ejemplo: Aguda: Infarto al miocardio / Crónica: Angina de Pecho)
  • Cardiopatía Hipertensiva.
  • Cardiopatías Valvulares o valvulopatías (Ejemplo: insuficiencia mitral, estenosis mitral, etc.)
  • Miocardiopatías (Ejemplo: Miocardiopatía chagásica, Miocardiopatía dilatada, Miocardiopatía hipertrófica o Concentríca)
  • Trastornos del Ritmo y/o Conducción (Ejemplo: Fibrilación Auricular, Bloqueo Auriculo-ventricular, etc.)

Según la estructura afectada
  • Miocardiopatía (cuando está afectado el músculo cardíaco)
  • Valvulopatía (cuando están afectadas las válvulas cardíacas)

Según la causa primaria de la enfermedad
  • Cardiopatía congénita (cuando la enfermedad se debe a un problema del desarrollo y maduración fetal)
  • Cardiopatía hipertensiva (la secundaria a hipertensión arterial)
  • Cardiopatía isquémica (la secundaria a patología de las arterias coronarias)
  • Cardiopatías primarias (las que no reconocen ninguna cosa aparente)

Síntomas

  • La enfermedad subyacente de los vasos sanguíneos no suele presentar síntomas, y su primera manifestación puede ser un Ataque al corazón o un Accidente Cerebrovascular.
  • Los síntomas del ataque al corazón consisten en dolor o molestias en el pecho, brazos, hombro izquierdo, mandíbula o espalda. Además puede haber dificultad para respirar, náuseas o vómitos, mareos o desmayos, sudores fríos y palidez.
  • La dificultad para respirar, las náuseas y vómitos y el dolor en la mandíbula o la espalda son más frecuentes en las mujeres.
  • El síntoma más frecuente de los Accidentes Cerebrovasculares es la pérdida súbita, generalmente unilateral, de fuerza muscular en los brazos, piernas o cara. Otros síntomas consisten en la aparición súbita, generalmente unilateral, de entumecimiento en la cara, piernas o brazos; confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice; problemas visuales en uno o ambos ojos; dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación; dolor de cabeza intenso de causa desconocida, y debilidad o pérdida de conciencia.
  • Quienes sufran estos síntomas deben acudir inmediatamente al médico.

Factores de riesgo

  • Ser una persona de edad.
  • Tener familiares con Cardiopatía.
  • Fumar.
  • Presión arterial elevada.
  • Sobrepeso.
  • Tener un estilo de vida sedentario.

Diagnóstico

Se pueden realizar pruebas para determinar cómo están funcionando el corazón y los vasos sanguíneos. Estas pruebas incluyen:
  • Electrocardiograma.
  • Ecocardiograma.
  • Prueba de esfuerzo.
  • Cateterización.
  • Exploración de la arteria carótida.

lunes, 24 de enero de 2011

La Gastroenteritis

Integrantes:
Carrizalez Carmelo
Lara Gabriela
Peréz Rafael
Farias Juan


La gastroenteritis es una patología que se caracteriza por presentar una inflamación en la membrana interior del intestino. La causa que provoca dicho absceso es el accionar tanto de un virus como de una bacteria o unos parásitos determinados, y se extiende a través de alimentos o bebidas contaminadas.
dieta para gastroenteritis 
Asimismo, cabe destacar que la gastroenteritis también se puede contagiar al mantener contacto con una persona que ya esté infectada. Por esta razón lo mejor para prevenir es lavarse bien las manos con frecuencia, especialmente antes y después de cada comida.
Es fundamental tener en cuenta que los síntomas más comunes que presenta la gastroenteritis se relacionan con la irritación del tracto digestivo, la cual suele ser una infección menor pero no por eso deja de ser menos desagradable padecerla.
Generalmente se produce cuando ciertos microorganismos (pertenecientes al género Salmonella, Escherichia, Shigella y Campylobacter) se multiplican rápidamente tanto en el estómago como en el intestino. Por otro lado, es importante considerar que si bien en la mayoría de los casos se genera por un virus, también puede darse si se ingieren alimentos “sucios” e incluso determinados medicamentos.
Como mencionamos anteriormente, no se trata de un trastorno demasiado grave. Sin embargo, cabe destacar que dependiendo de ciertos factores (edad y estado de salud general del paciente) ésta podría derivar en diversas complicaciones.
Una persona infectada por gastroenteritis puede padecer la enfermedad alrededor de cuatro días como máximo, en los cuales debe llevar un tratamiento especifico que consiste en beber mucho líquido, consumir alimentos ricos en sodio y potasio y llevar una dieta baja en fibra. Si esta patología se extiende más del tiempo mencionado, se suelen realizar análisis en muestras de materia fecal, vómitos o sangre para poder identificar con profundidad la causa de la enfermedad y eliminarla por completo con un tratamiento adecuado.

Síntomas y tratamiento


Los sintomas de la gastroenteritis son: pérdida del apetito, náuseas, diarrea, vómitos, dolores abdominales, fiebre, debilidad y malestar general. A causa de los vómitos que produce la gastroenteritis se pierden grandes cantidades de líquidos y de otros elementos químicos importantes para el organismo, por lo que es fundamental tomar grandes cantidades de agua y reponer sodio y potasio especialmente.
Para poder realizar esto, algunos alimentos recomendados son: sopa de zanahoria, puré de patatas, huevo pasado por agua, tortilla, pescados blancos, carne de ave sin piel, pan blanco y frutas (especialmente manzana, membrillo y plátano).

Medidas preventivas


En primer lugar, para poder evitar infectarse con gastroenteritis resulta de suma importancia lavarse bien las manos, especialmente antes de las comidas y después de usar el baño. Otras formas de prevenir se relacionan con no consumir alimentos en sitios poco aseados, tomar agua esterilizada, lavar los alimentos crudos antes de consumirlos (con agua o vinagre) y cubrir de forma apropiada los recipientes de basura.
Además de todo esto, hay que evitar convivir con insectos como las moscas y/o las cucarachas, por lo que es fundamental impedir la reproducción de estas plagas (especialmente en las alacenas del hogar).